Seguro alguna vez has escuchado (o dicho) frases como:
🗣️ “¡Qué desordenado eres!”
🗣️ “Mi hijo es muy tímido.”
🗣️ “Es un genio para los números.”
Parece inofensivo, ¿verdad? Pero lo que decimos a los niños influye muchísimo en la forma en que se ven a sí mismos. Cuando usamos etiquetas, aunque no lo notemos, estamos diciéndoles quiénes son… y eso puede afectar su confianza y desarrollo.
Vamos a ver por qué es importante evitar las etiquetas y qué hacer en su lugar.

🛑 ¿Por qué las etiquetas pueden hacer daño?
📌 Los niños se lo creen.
Si un niño escucha muchas veces que es “desobediente” o “torpe”, acabará pensando que esa es su identidad y actuará en consecuencia.
📌 Los limitan.
Si un niño es etiquetado como “el artista de la familia”, puede sentir que no debe intentar deportes o matemáticas porque “eso no es lo suyo”.
📌 Afectan la autoestima.
Las etiquetas negativas (como “flojo” o “mal portado”) bajan la confianza. Y las etiquetas positivas (como “el inteligente” o “el bueno”) pueden ponerles una presión innecesaria para no fallar nunca.
🚀 Cómo evitar las etiquetas y motivar a los niños
La buena noticia es que hay formas muy simples de cambiar nuestra manera de hablar y ayudar a los niños a crecer con confianza.
1️⃣ Cambia etiquetas por descripciones
En lugar de decirle al niño lo que es, describe lo que ves en una situación específica.
✅ Ejemplo:
❌ “Eres muy desordenado.”
✅ “Veo que dejaste tus juguetes en el suelo. ¿Te gustaría recogerlos juntos?”
Así el niño entiende qué puede mejorar sin sentirse etiquetado.
2️⃣ Elogia el esfuerzo, no la capacidad
Si siempre le dices a un niño “eres súper inteligente”, puede sentir miedo de equivocarse y pensar que si falla, dejará de ser “inteligente”.
✅ Ejemplo:
❌ “Eres el mejor en matemáticas.”
✅ “Me gusta cómo te esforzaste en este problema. ¡Tu práctica está dando resultados!”
Esto le enseña que el éxito depende del esfuerzo, no de algo fijo que “tiene” o “no tiene”.
3️⃣ Valida sus emociones sin etiquetarlas
Muchas veces, cuando un niño llora o se enoja, tendemos a etiquetarlo como “berrinchudo” o “dramático”. Pero en realidad, solo está aprendiendo a manejar sus emociones.
✅ Ejemplo:
❌ “Eres muy enojón.”
✅ “Veo que esto te frustró. ¿Quieres que hablemos de lo que pasó?”
Esto le ayuda a entender sus sentimientos sin sentirse mal por tenerlos.
4️⃣ Convierte lo negativo en algo positivo
A veces, lo que parece un “defecto” es una cualidad mal enfocada. En lugar de llamar a un niño “terco”, puedes ayudarlo a ver que su determinación es valiosa.
✅ Ejemplo:
❌ “Siempre tienes que llevar la contraria.”
✅ “Me gusta que tengas tus propias ideas. ¿Cómo podríamos encontrar una solución juntos?”
Así el niño aprende a equilibrar su carácter sin perder su esencia.
🌱 Palabras que construyen, no que limitan
En lugar de etiquetas, usemos palabras que les permitan crecer:
🚫 “Eres flojo.” → ✅ “Hoy no has querido hacer la tarea, ¿hay algo que te preocupa?”
🚫 “Eres muy tímido.” → ✅ “A veces te tomas tu tiempo para hablar con otros, y eso está bien.”
🚫 “Eres un desastre.” → ✅ “Veo que hay muchas cosas fuera de lugar. ¿Cómo podríamos organizarlas juntos?”
Pequeños cambios en nuestra forma de hablar pueden hacer una GRAN diferencia en la autoestima de los niños.
💡 Recuerda: Los niños no son una sola cosa. Son un universo en crecimiento, y nuestras palabras pueden ayudarlos a descubrir todo su potencial.


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