
Por Iain S. Thomas
Antes de que llegaran tus hijos,
les dijeron que tú los amarías.
Así que cualquier cosa que hagas,
como sea que los trates,
para ellos, eso será el amor.
Si eres cruel con ellos,
pensarán que eso es amor.
Si les gritas,
pensarán que eso es amor.
Si los ignoras,
pensarán que eso es amor.
Si te alejas de ellos,
pensarán que eso es amor.
Y si eres amable con ellos,
pensarán que eso es amor.
Y si eres paciente y dulce con ellos,
pensarán que eso es amor.
Y si los escuchas,
pensarán que eso es amor.
Y si los abrazas fuerte,
pensarán que eso es amor.
Porque no podemos señalar algo en este mundo y decir:
«Esto es el amor».
Así que cada día que estén contigo,
les enseñarás qué es.
Por eso, enséñales bien.
Sin importar lo que te hayan enseñado a ti.

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