El otro día, platicando con mi hijo (que ya es todo un adulto), me preguntó cuáles eran los planes para esta Navidad. Entre risas y recuerdos, nos pusimos a hablar de las navidades pasadas, y me confesó algo curioso: le encanta esta época —los adornos, la comida, el ambiente familiar— pero no le fascina el día de la cena. Según él, ese día todos estaban ocupados, estresados por que todo saliera perfecto, y a veces hasta los adultos andaban de malas.
Y, pensándolo bien, ¡tiene razón! Muchas veces nos dejamos llevar por las expectativas: queremos que la casa luzca como un catálogo navideño, que la comida sea de revista, y que todo sea perfecto. Pero, en ese afán, olvidamos lo más importante: disfrutar juntos.

La Navidad debería ser un momento para conectar con los nuestros, para reír, abrazarnos, y crear recuerdos inolvidables. Así que este año, te invito a simplificar, a no estresarte y a disfrutar de los pequeños momentos, porque la magia está en ellos.
🕊️ Tips para una Navidad libre de estrés
Si sientes que esta época puede ser abrumadora, aquí te dejo algunos consejos que pueden ayudarte:
1. Mantén una rutina
Sabemos que diciembre está lleno de eventos: cenas, compras, celebraciones… pero los niños necesitan estabilidad. Trata de mantener horarios consistentes para las comidas, las siestas y la hora de dormir. ¡Eso les dará tranquilidad!
2. Anticípate y organiza
Si ya tienes idea de los planes para las vacaciones, háblalo con tus hijos. Puedes hacer un calendario juntos para que sepan qué esperar. Si los planes no están claros, también está bien decir: “¡Mañana habrá sorpresas!”. Esto les ayuda a prepararse mentalmente y reduce su ansiedad.

3. Crea momentos de calma
En medio de todo el ajetreo, planea espacios tranquilos. Tal vez una tarde de películas en pijama, un rato para leer cuentos, o simplemente descansar juntos. Si notas que están muy ansiosos, adelanta estos momentos de calma.
4. Aprende a decir «no»
No es necesario cumplir con todas las invitaciones ni asistir a cada evento. Prioriza lo que realmente disfruten como familia, y recuerda que está bien decir: “Gracias, pero no esta vez”.
5. Cuídate
Tu bienestar es clave. Si estás agotado o estresado, eso se refleja en tu familia. Dedica tiempo para recargar energías: un café tranquilo, un baño relajante o un ratito para ti harán la diferencia.
🎁 Más presencia, menos presentes
Al final del día, lo que más recordarán tus hijos no serán los regalos, sino las risas, los abrazos y el tiempo que pasaron juntos. Así que respira, relájate y disfruta de cada momento.
¡Feliz Navidad! 🎄✨
Aprendiendo a ser padres


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